Lamin, el pueblo de las mil sonrisas

Mi primer viaje a África…, aún no había despegado el avión y ya presentía que me iba a enamorar…y de qué manera!!

Algunos son los lugares denominados como “el país de las sonrisas”, pero sinceramente, no creo que este título sea tan merecido como lo es para Lamin, un pueblo  de unos 30.000 habitantes, situado en la Western Division, en la rivera sur del río Gambia, y donde es imposible encontrar más sonrisas desde el cantar del gallo que anuncia el despertar hasta el anochecer.

Este pueblo gambiano, con sus calles cubiertas de fina arena amarilla, flanqueadas por el verde esmeralda de sus árboles, y sus humildes y destartaladas casas y ventitas, donde sus vecinos se reúnen por fuera a tender la ropa, cocinar, charlar o, simplemente, a mirar a los “tubabs”  (blancos, como nos llaman) pasar, parece que nunca se detiene.

20160826_134813

 

Desde mi llegada a Gambia, no paré de ver gente que saludaba siempre con una amplia sonrisa, como si ésta fuera parte de su vestimenta. Daba igual si los encontraba trabajando la tierra, portando sobre sus cabezas kilos de madera o estuvieran paseando.

Pero donde más sonrisas encontré fue en esos niños de Lamin.

Desde las 08.00 a.m. numerosos niños nos esperaban en la puerta de la casa de voluntarios, para acompañarnos camino al cole, siempre alegres, cantando y jugando por el camino. No paraban de cogernos de las manos, de mirarnos ni de acariciarnos. Es impresionante cómo regalan a unos desconocidos tanto amor, sin esperar nada a cambio.

No se separaban de nosotros ni un solo minuto, y lo peor de todo es que ellos pensaban que nosotros les estábamos haciendo un favor, cuando éramos nosotros los que estábamos aprendiendo cada día con ellos a ver la vida con otros ojos, desde un punto de vista mucho más simple, y, sobre todo, que sonreír es gratis y la felicidad no cuesta tanto.

20160815_114248

 

De todos los lugares que he visitado hasta ahora, puedo decir con total rotundidad que nunca me he encontrado con una población y con unos niños que, a pesar de tener unas carencias enormes sanitarias, nutricionales  y materiales (Gambia está entre los diez primeros países con la tasa de pobreza más alta del mundo), nunca  nos dejaron de mostrar una amplia sonrisa ni de brindarnos todo su cariño.

Las dos semanas compartidas con los peques de Lamin y con sus profesoras fueron puro aprendizaje. Ellas son las principales responsables de que los niños se respeten, compartan lo que tienen y de que sean felices, valores que transmiten cada día, y que por desgracia, hoy en día, en nuestra sociedad supuestamente más “avanzada”, se han perdido casi en su totalidad. No hay que olvidar que la infancia es la época en la que todo ser humano debería tener  derecho a ser a feliz, y que gran parte de esa felicidad vivida durante la niñez va a determinar el desarrollo como adultos de todas las personas.

20160826_120943

 

Ojalá que esas mil sonrisas que nos regalaban cada día, y que tanto echo, o mejor dicho, echamos de menos, no se apaguen nunca, y que mi deseo de volverlas a ver se cumpla.

Muchas gracias, una vez más, a Javier Blanco, presidente de ASEDA Gambia, por la invitación, a la que es su casa; al coordinador, Nicolás Illán, por el esfuerzo realizado para que todos estuviéramos bien; y al resto de voluntarios, con los que compartí esta linda experiencia.

Mónica Méndez

20160817_181801

 

4 Comments

  1. Me encanta haber leido tal historia,pues emociona y anima a muchas más personas para seguir este voluntariado que tsnto proporciona a aldeas como la que describes. Me alegra saber que puedo optar algún día,a realizar una labor parecida y sentirme tan realizada. Felicidades.

  2. Leo y leo vuestra experiencia en Gambia y cada día tengo más ganas de q llegue el dia de mi visita a ese país…..me emociono al leer vuestras vivencias,me quedan días para ir,días q se me están haciendo eternos.
    Tengo un ligero cosquilleo en el estómago q cada día que pasa van aunmentando …no e estado nunca en África y creo q va a ser una experiencia inolvidable.
    Bueno,hasta pronto y felicitar a todos esos voluntarios que hacéis una labor enorme.
    Un saludo

  3. Sigue recogiendo esas sonrisas mientras aportas felicidad a esos niños. Nos encantas lo que haces y en la medida que podamos seguiremos colaborando.
    Gracias Mònica Méndez (amiga)

  4. Que bonito todo lo que cuentan Soy la madre de Carlota y desde q ella se fue y regreso contandome todo me emocioba leer todo lo que escriben. Sois muy grandes.. Mi felicitacion a todos y cada uno por querer compartir esas semanas con esos chiquillos tan lindos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *