Recordando Gambia

No cabe duda que las experiencias son únicas e intransferibles, no obstante,  os dejo un fragmento de lo vivido a lo largo de estas dos últimas semanas, por si a través de estas líneas logro darles el empujón a aquellos indecisos.

Los días previos a embarcarme en esta aventura, el sueño escaseaba, al mismo tiempo que sonreía, el corazón se aceleraba de sólo pensar lo que se avecinaba, quizás como consecuencia del temor, temor a lo desconocido, la falta de seguridad en uno mismo y de estar a la altura de la situación. Sin embargo los fantasmas se van esfumando a medida que transcurren las horas en el “país de las sonrisas”.

Mis primeros recuerdos en Gambia ¡cómo olvidarlos!. La bofetada de humedad nada más aterrizar, la recogida en el aeropuerto de unas 20 cajas con materiales y medicamentos para llevar al colegio donde los lugareños nos las quitaban de las manos con el afán de recibir alguna propina, la invitación  “al cuartito” para inspeccionar el equipaje tras pasar los controles de seguridad , la vieja furgoneta blanca que nos trasladaba a la casa de voluntarios la cual apenas cumplía con las condiciones mínimas de circulación, y el abrumador recibimiento al llegar a la casa donde nos esperaban más de 15 niños que se abalanzaban sobre nosotros, son sólo algunos de esos recuerdos.

En cuanto a mi primer día en Babylon School (Lamín), no podía estar más ansiosa.  ¡Me había imaginado tantas veces como sería!. Tras sobrepasar las paredes de la escuela algunos de los voluntarios nos quedábamos en el patio junto a los profesores y los niños formando un gran círculo, cantando canciones típicas suyas y nuestras, mientras tanto, otros preparaban el desayuno. Una vez terminaron de tomarlo, me asignaron junto a mi compañera y amiga Yaiza la clase de los más pequeños, alrededor de 30 niños, entorno a los 3 años de edad,  los cuales únicamente hablaban Mandinga y apenas entendían una palabra de inglés. Gracias a nuestra profesora de apoyo, Kaba, encargada de transmitirles las actividades que teníamos preparadas para ellos.

IMG-20160818-WA0054

Mis semanas en Babylon transcurrieron realizando diferentes talleres, juegos, canciones, bailes…etc. Pese a que el agotamiento era diario (no voy negarlo) la recuperación era inmediata, la energía entregada se compensaba al ver esas caras que agradecían cada atención prestada, un cogida de mano, una carantoña e incluso una simple mirada. Era increíble ver cómo te recordaban una vez te presentabas, cada vez que te veían gritaban tu nombre, lo que te hacía sentir bastante mal ya que era complicado recordarlos a todos.

Sin embargo, cada momento vivido no hubiese sido lo mismo sin las personas con las que he compartido estos días, los despertares, las excursiones, las pinchadas de rueda, (sí porque fueron dos),  las charlas en la terraza, los rosados atardeceres, las últimas cervezas  de la noche. Sólo tengo palabras de agradecimiento, no sé si fue una casualidad o no haber dado con ustedes,  lo que sí sé, es  que ha sido una suerte.

WhatsApp Image 2016-08-24 at 09.36.50

De la misma forma, me gustaría ofrecer un especial agradecimiento a Javier por abrirnos las puertas de su casa, por advertirnos de los riesgos, por la atención prestada y por el cuidado ofrecido a los voluntarios. Asimismo, agradecer a Nico, por facilitarnos la relación entre los  voluntarios y en definitiva por dejarme formar parte de esto.

Sin duda han sido 15 días inolvidables, de desconexión, de cariño, de diversión, de autorreflexión, de los que por loco que parezca ha costado dejar atrás. Han pasado apenas unos días de mi marcha y siento que algo de mí se quedó allá. Verdaderamente ha sido una experiencia enriquecedora y gratificante, por ello animo a todos aquellos que tengan la ilusión y las ganas de ayudar que se atrevan a vivirlo, antes de que se convierta  en “lo que les gustaría haber hecho”.

Carlota Márquez

13 Comments

  1. Me reitero en mi opinión . Como madre de Carlota creo q ha sido una preciosa decisiön y con un resultado aun màs grande si cabe. No para de comentarme con que gente buena tropezó.. Mi felicitacion a toda esa gran familia que alli quedö , asi como a todos los que van regresando a su hogar. Estoy segura que muchos volveran…pues, UN PEDACITO DE CORAZÖN LES HA QUEDADO AHĮ..

    1. Que linda la narracion de Carlota por la experiencia tan gratificante que ha pasado y la labor ran humanitaria qye ha desempeñado. La habran dusfrutado por lo cariñosa y dulce que es. De verdad que es una CAMPEONA porque hay que tener mucho valor y valentia para pasar estis 15 dias con estos niños que tanto amor necesita. De verdad Mimi es un orgullo de madre tener una hija como Carlotita. UN BESOTE FUERTE PARA TI Y ESPECIALMENTE PARA TU PEQUEÑAJS😗😗😗😗😍😍😍

      1. Gracias amiga..la conoces desde chiquita y si que es cariñosa y también les tiene a uds gran cariño..yo muy orgullosa de ella por muchas cosas que ha hecho y ésta ya ha sido una más…que siempre estaré presente.

  2. És reconfortante saber que jovenes como tu se disponem a donar su mejor, en experiências tan enriquecedoras para todos aquellos que estan inseridos en ella. Nos dais esperanza de um mundo mejor. Todos ganhamos. Gratitud

    1. Que alegría leerte por aquí…gracias !,,,
      …si que ha sido muy lindo verlos partir llenos de ilusión , verlos en fotos allá y la emoción de verlos regresar con tristeza por lo que dejaban atràs..un beso muy grande prima.

  3. Qué bonita experiencia! Ojalá muchos se apunten a vivir algo así. Con solo el comentario de Carlota…es ya toda una invitación.

  4. Nice … Carlota.Seria estupendo poder compartir en persona todas las vivencias de todos los voluntarios. Leer el blog es revivir la experiencia.besos.

    1. Gracias a ti por leerla. Si antes era “linda” interiormente , ahora ha crecido con todo lo vivido.. y regresa plena…y pensando en volver cuando pueda…

  5. Lo he vivido como si hubiera estado allí por el entusiasmo y la generosidad que se refleja en tu relato… Estas son las cosas que te quedará en el corazón y en la memoria para siempre…. Dejar y dar lo mejor de uno para quienes lo necesiten… es una gran misión…Seguro que habrá muchos más…. Un abrazo

    1. Ojalá Zori……para ella, que me cuenta y cuenta…ha sido tan bonito.¡¡¡
      Yo nunca lo imaginè y he de ser sincera..me asuste hace meses cuando me lo comentó. Tanto pasa por esos mundos, que me quedè un poco choff , pero en ningún momento le pedi cambiar de opinión…ahora tras su llegada estoy mucho más orgullosa de su decisión y superficie de verla “tan llena” interiormente. Y pensando en regresar…al igual que sus amigos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *