¡Toubab! ¡Toubab!

Tras un mes de junio en Madrid con más de 35 grados lo que más te sorprende al llegar al aeropuerto de Banjul, es un calor sofocante que te asfixia con su 80% de humedad. En el aeropuerto, el trasiego no para, turistas, pasajeros, taxistas y gente que se ofrece a llevarte el equipaje, te van dando una idea del caos clásico por el que las ciudades africanas se caracterizan.

De camino a Lamin, donde se sitúa la escuela, veo puestos de comercio de todo tipo de bienes y alimentos que venden en la calle principalmente mujeres, que al parecer son las que levantan el país. Los coches, en su mayoría de segunda mano, circulan esquivando peatones que cruzan de un lado a otro. En seguida te das cuenta de lo colorido del país (seguramente sea común en todo el continente). Las mujeres lucen trajes y pañuelos de vivos colores que a menudo contrastan con los burkas islámicos que se dejan  ver de vez en cuando.

IMG-20160711-WA0000
Otra característica es la presencia constante de niños, niños y niñas de todas las edades, solos o acompañados de sus abuelas, en grupo con amigos o volviendo a casa cargando con enormes bolsas o cajas. Llegamos al colegio que, por ser sábado no tiene clase pero que rebosa de actividad ya que los dentistas están trabajando con niños de familias locales.

Al caminar por Lamin pronto te sientes acogido ya que los niños te saludan con una amplia sonrisa en la cara. A menudo acompañan el saludo con el grito de “Toubab” que significa en Mandinga, una de las lenguas locales “blanco”. Parece que ser europeo en Gambia es una curiosa atracción para los niños locales. Javier debe ser el “Toubab” más célebre del lugar, ya que todos le saludan en castellano. Su casa parece estar siempre llena de niños y niñas vecinos que vienen a curiosear, coger agua de su fuente, pasar la tarde o cenar juntos. Aquí los niños son de todos, todos se conocen, todos se ayudan y el sentimiento de comunidad parece muy fuerte.

Todo indica a que el mes va a enseñarnos mucho sobre una cultura muy diferente a la occidental y nuestro objetivo será enseñarles lo mejor que tenemos pero también aprender de sus costumbres y modo de vida.

Por Juan Palacios

1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *